Por: Ramón Antonio Veras.
1.- Reinaldo Pared Pérez y yo, nos conocimos en la ciudad capital, por allá, al
final de la década del 70 del siglo pasado, aunque ya tenía referencia suya por
medio de su padre, con quien participé ocasionalmente en el ejercicio de la
profesión de abogado.
2.- En su accionar político, Reinaldo fue un militante y defensor de las ideas y
lineamientos de su partido, el Partido de la Liberación Dominicana,
organización que representó como dirigente y miembro de organismos
municipales e institucionales, el ayuntamiento del Distrito Nacional, como
regidor, y hasta llegar a ser Presidente del Senado de la República.
3.- Cuantas veces Reinaldo y yo tocamos temas políticos, observé en él que
obraba con ímpetu, demostrando así que era un vehemente defensor de su
pensamiento político e ideológico.
4.- Reinaldo, políticamente era una persona que tomaba decisiones en firme;
no barajaba pleitos; cuando creía tenía la razón, discutía hasta lo último. Las
polémicas políticas no las dejaba a medias; le gustaba zanjar las diferencias de
ahí ahí.
5.- Una vez supe del quebranto de Reinaldo, y de su traslado a Estados
Unidos, le llamé por teléfono y conversamos unos minutos. Le manifesté que
esperaba su pronta recuperación y regreso al país.
6.- En el curso de la mañana de hoy, al conocer del fallecimiento de Reinaldo,
la noticia anímicamente me afecto, porque le tenía un gran afecto, aunque no
éramos amigos íntimos ni coincidíamos ideológicamente. Siempre mantuvimos
relaciones respetuosas en las diferencias y análisis de temas políticos.
7.- El recuerdo que tengo de Reinaldo, es el de una persona con la cual se
podía sostener una conversación con altura, sin agravios de ninguna clase,
algo muy raro en la jungla política dominicana.
8.- Por este medio quiero dar mi testimonio de solidaridad con toda la familia de
Reinaldo Pared Pérez.
Santiago de los Caballeros,
29 de octubre de 2021.

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