Por: Ramón Antonio Veras.

I.- El Men, un ser humano asediado por sus ideas políticas

1.- Podemos considerarnos como bienaventurados por haber llegado a la tercera edad con actitud para escribir sobre una persona con la cual compartimos parte de sus quehaceres por un mejor país para todas y todos los dominicanos y las dominicanas.

2.- En lugar de satisfacción, lo tomamos como un deber, un compromiso con nuestro pensamiento político, cívico y ciudadano, rememorar parte de las relaciones que mantuvimos en el orden profesional con Jorge Puello Soriano (a) El Men.

3.-    Durante el gobierno de los 12 años del doctor Balaguer, cada vez que ocurría un hecho de delincuencia común, la Policía Nacional, entre los autores incluía a El Men, con la finalidad de en cualquier momento eliminarlo físicamente o detenerlo y mantenerlo en prisión por tiempo indefinido. El organismo policial le preparó 25 acusaciones diferentes que iban desde asaltos a bancos hasta el asesinato de guardias y policías.

4.- El Servicio Secreto de la Policía Nacional, la última acusación infamante hecha a El Men, fue la de que el día 30 de enero de 1975, conjuntamente con Onelio Espaillat, asaltó la Sucursal del Banco Popular Dominicano, en la Zona Industrial de Herrera, donde supuestamente, dio muerte al sargento del Ejército Nacional, Félix Victoria Ávila, y cargó con RD$ 60, 600.95.

5.- Luego de ser perseguido durante varios años, El Men fue detenido por agentes del Servicio Secreto de la Policía Nacional. En unión del doctor Orlando Rodríguez, asumimos su defensa. Interpusimos un recurso de hábeas corpus en su favor. El juez buscaba todas las formas para no conocer el fondo del recurso. Lo mismo hacía el Ministerio Público, hasta el punto de que nos vimos en la necesidad de someter judicialmente al Procurador General de la Corte de Apelación del Distrito Nacional, por no realizar las diligencias para la presentación de El Men a los fines de conocer el recurso interpuesto a su favor.[i]

6.- Las maniobras de los funcionarios judiciales llegaron al colmo de llevarlo a la audiencia sin avisar a sus abogados con el fin de conocer su caso sin sus defensores.[ii]

7.- Mientras permaneció detenido, El Men fue objeto de toda clase de humillaciones y torturas. Llegó a permanecer más de tres meses sin ver el sol y solamente recibía alimentos una vez al día.[iii]

8.- Su salud se deterioró en un grado tal que motivó la alarma de sus familiares y abogados.[iv]

 

9.- La posposición de las audiencias se hizo una rutina odiosa que ponía de manifiesto lo que era la justicia del régimen de Balaguer de los doce años.[v]

10.- En una de las audiencias que se le celebró por la acusación de asalto al Banco Popular, uno de los testigos presentes en el asalto declaró no haber visto a El Men, en el momento del robo.[vi]

11.- El entonces secretario de Estado de las Fuerzas Armadas, René Beauchamps Javier, dispuso un examen médico de El Men con el fin de acallar la protesta de los familiares y ante la presión de la opinión pública. [vii]

12.- Luego, El Men calificó el examen médico de «mecánico» y declaró a la prensa que estaba sufriendo fuertes dolores en el estómago y que había perdido 80 libras desde que fue detenido. [viii]

13.- También llegó a denunciar el estado deplorable en que se encontraban los presos políticos en la cárcel de La Victoria y en Dajabón.[ix]

14.- Ante la imposibilidad de probar los hechos, el gobierno prometió liberarlo, junto a 34 presos más, a condición de que saliera del país, a lo que El Men se negó.[x]

15.- El 30 de mayo de 1978, cuando ya el doctor Balaguer había perdido las elecciones, la audiencia fue pospuesta nuevamente. Finalmente, fue puesto en libertad con el cambio de gobierno. Junto a El Men, asistimos en sus medios de defensa a Alcides Encarnación, Augusto Álvarez y a su esposa Carmen Gisela García,  y a Juan Bautista Castillo Pujols (a)  Tita.

16.- La defensa de El Men, fue la última que hicimos ante los tribunales dominicanos de un detenido por cuestiones políticas durante el régimen de los 12 años del doctor Balaguer. Creíamos que con la salida del poder del balaguerismo, y la llegada del PRD al gobierno, había llegado a su final en el país la ilegalidad, y en lo adelante todo sería institucionalidad, libertad de los presos políticos  y el regreso de los exiliados. Pero luego veremos que no resultó así.

 

II.- Reflexiones finales

17.- Es mi deseo que todo aquel que ha tenido la oportunidad de leer los artículos  que recientemente hemos escrito y publicado en la prensa nacional con respecto a lo que fue el régimen de los 12 años del doctor Balaguer, los entienda como hechos ocurridos en los marcos de la lucha política y social, y los mismos  no deben servir para acumular resentimientos arraigados y persistentes.

18.- Los jóvenes de nuestro país, al accionar en la política conviene hagan suya la idea de que por muy despótico que haya sido un régimen, la indignación que motivan sus actos no debe convertirse en causa generadora de enconos contra las personas que han formado parte de ese gobierno.

19.- La actividad política, con el fin de renovar la sociedad, no entraña tener como finalidad sembrar perversidad, sino la bondad que solo surge de corazones y voluntades libres de saña.

20.- Corresponde a los padres en el hogar y a los maestros en las escuelas, formar a sus descendientes y a sus alumnos, en el orden de que deben retener libres de odio las ideas que se les transmiten   para que no lleguen a condenar a persona alguna por considerarla mala o perjudicial.

21.- La generalidad de los perseguidos, presos, torturados, desterrados, asesinados y desaparecidos en el período de los 12 años del doctor Balaguer, fueron a la lucha política y social, por la causa más noble que puede abrazar el ser humano, que es la de crear un sistema social el cual tenga por finalidad establecer las premisas materiales y espirituales que hagan posible la felicidad de la especie humana en el mundo terrenal.

22.- Ante tantas cosas feas, despreciables y de todas formas condenables, de las cuales fuimos testigos  durante los 12 años del doctor Balaguer, las mismas  solamente deben quedarnos como experiencias amargas, y no perder  el sentido  de lo que hemos abrazado  para solo apreciar, admirar, querer y ser solidarios.

23.- Traer a la memoria  los 12 años del doctor Balaguer, debe servir para que la juventud dominicana haga plena conciencia de que el espacio de libertad  que hoy disfrutamos,  ha sido el resultado de grandes batallas  llevadas a cabo  por mujeres y hombres del pueblo que,  cada uno en su momento,  supo luchar  contra cualquier conculcador ilustrado o no.

24.- A  la niñez dominicana hay que infundirle en su ánimo que debe prepararse en forma integral  con el fin de incidir en la vida pública de su país, sin procurar  otra cosa que no sea el bienestar de su pueblo  y de la comunidad humana entera.

Santiago de los Caballeros,

30 de marzo de 2022.

 

[i] . El Nacional, 1 de julio de 1976.

[ii] La Información, 4 de septiembre de 1976.

[iii] El Nacional, 5 de octubre de 1976.

[iv] El Nacional, 9 de febrero de 1977.

[v] La Noticia, 14 de diciembre de 1976.

[vi] La Información, 2 de agosto de 1977.

[vii] El Nacional, 9 de marzo de 1977.

[viii] La Noticia, 10 de mayo de 1977.

[ix] El Nacional, 10 de mayo de1977.

[x] El Nacional, 25 de agosto de 1977.

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