México, 5 mar (Prensa Latina) La extrema violencia entre hinchas de los equipos de fútbol Querétaro y Atlas dejó hoy 22 heridos, dos graves y siete hospitalizados, en una bronca cuando disputaban un partido en el estadio queretense La Corregidora.

Lo que empezó como un partido rutinario de la liga mexicana, derivó en el segundo tiempo en una monumental batalla en las gradas con golpes, armas blancas, silletazos, lanzamiento de botellas y otros artefactos hasta convertirse en una pelea multitudinaria.

Según los periodistas que cubrían el juego, se trata de un suceso que trasciende un partido de fútbol, fiel reflejo tanto de la violencia que carcome México como de la inoperancia de las autoridades policíacas, ausente en el estadio como de la propia Liga.

Se habían jugado poco más de 60 minutos del partido entre el Querétaro y el Atlas cuando las agresiones entre los hinchas empezaban a robar la atención de lo que ocurría en el campo y la transmisión por televisión, relataron los reporteros.

Centenares de aficionados invadieron el césped para resguardarse de las peleas que se producían en las gradas, pero la batalla campal continuó en el terreno y espacios aledaños, lo cual obligó a los jugadores de ambos equipos a refugiarse en los vestuarios.

Todavía las autoridades no han esclarecido las causas del estallido de violencia y lo que sí no deja lugar a dudas es la tardía participación policial y su poca presencia en el estadio, así como la deficiente seguridad en general en el estadio.

Incluso en el exterior del estadio las golpizas seguían media hora después de los sucesos en el interior, y se vieron escenas de cómo grupos de aficionados del Querétaro, equipo local, desnudaron a sus rivales y les propinaban todo tipo de golpes. Pese a ya estar noqueados y empapados de sangre en el pavimento, seguían recibiendo palizas.

Las autoridades estatales dijeron que castigarán ejemplarmente a los responsables por la ausencia de seguridad en el estadio. Mikel Arriola, presidente de la Liga MX, dijo que se investigan las causas y se buscan a los autores que iniciaron la riña.

El gobernador del Estado, Mauricio Kuri, apuntó directamente contra el club que controla el estadio: “La empresa propietaria de Gallos (equipo de Querétaro) e instituciones deberán responder por los hechos”, advirtió.

mem/lma

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