
En medio de la desesperante ola de calor y en el anhelado fin de semana del 4 de julio, varias playas de Long Island y Nueva York fueron cerradas por el avistamiento de un tiburón de casi tres metros de largo frente a Point Lookout, en el municipio de Hempstead.
Los socorristas izaron la bandera roja y activaron patrullas con drones y embarcaciones, mientras se advertía de posibles cierres intermitentes también en Rockaway Beach, en Queens.