Arabia Saudita y otros países del golfo Pérsico están urgiendo en privado a Estados Unidos para que evite una acción militar contra Irán, luego de que Washington les advirtiera que se prepararan para ese escenario, informó The Wall Street Journal, citando fuentes gubernamentales de esas naciones.
Omán, Catar y Arabia Saudita sostienen que el intento militar de derrocar al Gobierno iraní sacudiría los mercados petroleros por afectar el tráfico del estrecho de Ormuz, por el que navega cerca de un quinto de las cargas petroleras del mundo. Los países advierten que el ataque perjudicaría la economía estadounidense y crearía repercusiones negativas en la región.
Riad ha asegurado a Teherán que no se implicaría en el potencial conflicto ni le daría a EE.UU. acceso a su espacio aéreo para los ataques, según funcionarios sauditas citados por el medio.
Arabia Saudita es especialmente sensible a la desestabilización de la situación en Irán, advierten analistas citados por WSJ, ya que un cambio del Gobierno, de tener éxito en la nación persa, podría rebasar las fronteras iraníes y afectar la situación política dentro de otros países de la región. Tal perspectiva sacudiría el ambicioso proyecto saudita de desarrollo económico y social Visión 2030, que apuesta por el turismo para reducir su dependencia del petrodólar.
Mientras que continúan las protestas antigubernamentales en Irán, el presidente de EE.UU., Donald Trump, llamó este martes a los manifestantes para que sigan protestando y tomen el control de sus instituciones, prometiendo que «la ayuda está en camino».
El lunes, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que se mantienen todas las opciones sobre la mesa en torno a Irán, incluida la opción militar.
