Los productores agrícolas y ganaderos soportan una electricidad un 149 % más cara y unos abonos nitrogenados con un precio un 138,49 % mayor que un año antes.
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Los costes de producción en el sector agrícola se han disparado en el último año en España. Los productores agropecuarios tuvieron que soportar una electricidad un 149 % más cara y unos abonos nitrogenados con precios un 138,49 % más elevados en diciembre de 2021 que en el mismo mes del año anterior.

Desde que empezó 2022 esos precios, además, no han hecho más que aumentar al calor del conflicto armado que se está desarrollando en Ucrania, por lo que los costes agrícolas, que en el pasado ejercicio crecieron una media del 27,82 %, se encuentran en la actualidad disparados.

Los datos recogidos en el 'Índice de precios pagados por los agricultores', difundidos por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, recogen que la energía aumentó al año pasado un 83,09 %, sobre todo por la electricidad, pero también lastrada por los precios de los carburantes (una subida del 37,66 %) y de los lubricantes (11,66 %).

Además, los fertilizantes se alzaron un 84,87 %, los alimentos ganaderos un 21,97 %, los productos fitopatológicos un 11,94 %. También las semillas (0,91 %), los plantones (3,17 %), el utillaje (9,22 %) y otros gastos (14,29 %) contribuyeron al alza de los costes del sector.

Cambios en los cultivos

En este contexto, los agricultores españoles se están planteando cambiar sus cultivos y dedicarse a aquellos que se encuentran mejor pagados en origen, como son los cereales y las hortalizas, cuyas subidas, de un 45 y 41 % respectivamente, consiguen amortizar el enorme repunte de los costes.

Mientras, los dedicados a cultivos que apenas se han revalorizado en el último ejercicio exigen que las empresas transformadoras incluyan en sus contratos los incrementos en los costes de producción como condición para no reducir sus hectáreas de plantación.

Precisamente en los precios de los cereales se está notando el conflicto en Ucrania, un país que era uno de los graneros europeos, sobre todo de trigo, y que ha visto parada su producción.

Sin embargo, otros productores no pueden adoptar la misma solución para paliar la crisis económica que están viviendo. Es el caso de los productores ganaderos. En el caso del ámbito lácteo, que lleva años denunciando sus problemas, los precios pagados por la leche que se vende bajo marcas blancas no cubren los costes de producción de ganaderos.

Comercio exterior

El sector es clave en la economía española. Las exportaciones agroalimentarias batieron el año pasado su récord al superar los 60.000 millones de euros, incrementándose un 11 % con respecto al ejercicio de 2020, lo que representa un 19 % del total de ventas. Su saldo neto alcanzó los 18.948 millones de euros, un 0,8 % más que el año anterior. La mayoría de las exportaciones, un 63 %, tuvieron como destino la Unión Europea (UE).

Sin embargo, las importaciones experimentaron un crecimiento mayor, del 16,4 %, y suponen ya el 12 % de las compras de la economía española en el exterior. Esto supone una tendencia de cambio entre importaciones y exportaciones, producida por la crisis en la que está inmersa el campo español.

actualidadrt.com

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