Por Ramón Mercedes

NUEVA YORK.- Datos del Sistema Nacional Instantáneo de Verificación de Antecedentes Penales del FBI indican que los estadounidenses están comprando menos armas de fuego, adquiriendo 5,5 millones entre enero y abril de 2024.

Asimismo, en 2023 se registró una disminución del 4% con respecto a 2022, con 16,7 millones, y en 2024 se podría caer aún más.

Aunque las cifras han disminuido en lo que va del presente año, las próximas elecciones presidenciales son un factor que impulsará el aumento de las ventas, según el análisis de SafeHome.

Los estados con mayores ventas son Texas, Florida y California, con un 22% de las compras en lo que va del año. El año pasado, los estados que lideraron las compras fueron Montana, Wyoming y Alaska.

Carolina del Norte, Illinois, New Hampshire y Florida marcaron los únicos aumentos entre 2022 y 2023. Curiosamente, Illinois endureció sus leyes entre 2022 y 2023, pero las compras aún aumentaron alrededor de un 5%.

Por el contrario, Washington, DC, Delaware, Nueva York y Luisiana mostraron la mayor disminución anual. DC lideró la lista con una enorme caída del 32%.

Los datos se revelan después que el Cirujano General de EE.UU., Vivek Murthy, declarara la violencia con armas de fuego como una crisis urgente de salud pública en el territorio estadounidense.

“Tenemos que tener más leyes sobre las armas de fuego, almacenamiento seguro, prohibición de rifles semiautomáticos y verificación universal de antecedentes”, sostiene Murthy.

Es la primera vez que alguien que ocupa ese cargo emite un aviso de salud pública sobre la violencia con armas de fuego en USA.

En lo que va del 2024, hasta este domingo, la organización Archivo de Violencia Armada (GVA), con sede en Washington DC, precisa en sus estadísticas la cantidad de 8,402 fallecidos por balas y 15,931 heridos, cientos de ellos quedando en estado crítico.

Según la organización suiza Small Arms Survey (SAS), en EUA hay 120 armas de fuego por cada 100 habitantes.

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