Por Ramón Mercedes

NUEVA YORK.- La estampida humana que dejó decenas de heridos el pasado fin de semana en el Barclays Center, un pabellón deportivo multiusos ubicado en Brooklyn, refleja el nerviosismo existentes entre los neoyorkinos debido a tantos hechos trágicos en el Metro y vías de la ciudad, así como en otros lugares de Estados Unidos.

En el lugar, más de 5 mil fanáticos, entre ellos decenas de dominicanos, presenciaban un combate de boxeo y de repente sonaron ruidos que la multitud confundió con disparos, dando lugar a un corre-corre, imperando el caos. La policía acudió al lugar y determinó que fue una falsa alarma.

En la urbe neoyorquina, los delitos graves han aumentado un 37% en lo que va del presente año; 441 víctimas de disparos (entre fallecidos y heridos) hasta el pasado 28 de abril; un 16% más en comparación con el mismo período del año pasado y un 85% con el 2020.

Entre los últimos tiroteos sangrientos recogidos por la prensa neoyorkina, se encuentran el de la escuela en Texas y en un supermercado de Búfalo-NY, con un saldo de 32 muertos.

Asimismo, el enfrentamiento este lunes entre varios hombres con fusiles en una estación de gasolina en la ciudad de Henderson, Carolina del Norte. Dos personas resultaron heridas.

También, ese mismo día, un intenso tiroteo durante una fiesta entre cientos de personas en Charleston, Carolina del Sur, con saldo de 10 heridos (tres policías y el resto civiles), algunos de gravedad.

Además, permanece fresca en la mente de los neoyorkinos la reciente muerte de un disparo a un trabajador hispano en un vagón del tren Q en Brooklyn, sin ningún motivo.

El apuñalamiento al azar, sorpresivamente y sin causa aparente, contra un hombre mientras caminaba por la Tercera avenida con la calle 63 en Manhattan, causando condena entre neoyorkinos.

Otro ataque despiadado y sorpresivo ocurrió contra un hombre de 44 años, quien estaba sentado frente a su edificio en el predominantemente sector residencial de Dyker Heights en Brooklyn, para despojarlo de 6,000 mil dólares, celular y una billetera con varias tarjetas de crédito.

Este verano se vaticina muy violento en los cinco condados; ni las propias autoridades lo dudan que podría terminar con un saldo muy sangriento.

La Policía ha comenzado a implementar su plan de reducción de violencia de verano. Desde el pasado domingo cada condado tiene al menos un inspector trabajando como coordinador de reducción de la violencia, que puede desplegar rápidamente agentes y recursos.

40 cuarteles obtendrán oficiales adicionales y modificarán los turnos para comenzar tres horas antes, se informó.

 

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