El arma es igual a cualquier misil, pero su velocidad le hace inmune  a cualquier sistema de defensa antiaéreas.

El Ministerio de Defensa de Rusia ha informado este lunes sobre el uso de misiles de crucero y misiles hipersónicos contra varios objetivos militares en Ucrania, donde Moscú viene realizando una operación militar especial desde el 24 de febrero pasado.

El portavoz del organismo, Ígor Konashénkov, comunicó que el Ministerio analizó los resultados del alcance de las instalaciones de infraestructura militar de Ucrania con los sistemas de misiles hipersónicos aerobalísticos Kinzhal y confirmaron "su eficacia en la destrucción de objetivos enemigos especiales altamente protegidos".

Según precisó, Rusia utilizó estos misiles para destruir almacenes subterráneos protegidos de armas de aviación ucranianas y unidades de combate para sistemas de misiles Tochka-U ubicadas en la región de Ivano-Frankovsk, así como grandes depósitos de combustible en la región de Nikoláyev, en el oeste y el sur de Ucrania, respectivamente.

"Quiero llamar la atención sobre el hecho de que el uso de un misil aerobalístico hipersónico del complejo Kinzhal se llevó a cabo desde una distancia de más de 1000 kilómetros. El tiempo de vuelo del misil hipersónico fue de menos de 10 minutos", detalló Konashénkov.

El arma es igual a cualquier misil, pero su velocidad le hace inmune  a cualquier sistema de defensa antiañereas.

Y es que los misiles hipersónicos no representan realmente un peligro para la población en general, pues su principal particularidad es la velocidad de vuelo, que supera la del sonido en al menos cinco veces. A la hora de impactar contra el objetivo, tienen un efecto similar a cualquier otro proyectil.
El verdadero problema es que su empleo podría considerarse como una señal de que el Ejército ruso ha oído las plegarias del presidente ucraniano Volodímir Zelenski, que pidió a sus socios occidentales que le envíen sistemas de defensa antiaérea. Y este mensaje es claro: "enviar sistemas antiaéreos será inútil, pues tenemos un arma que es inmune a ellos".
Esto se debe al hecho de que la extrema velocidad, y la capacidad de realizar maniobras durante el vuelo, hace que prácticamente ningún sistema de defensa antiaéreo tenga la capacidad de abatir estos misiles. Además, el alcance de unos 2.000 kilómetros permite lanzar estos misiles sin acercarse siquiera a los sistemas de defensa antiaérea.

actualidadrt.com

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