Por Raquel M Cruz

Foto: EFE

Nueva York.-En medio de todos los problemas que afectan a dos naciones caribeñas, Haití de un lado y la República Dominicana, de otro lado, la distracción del momento es el payaso exministro interino de Haití, Claude Joseph.

La prensa mega prensa dominicana publica constantemente declaraciones en torno al ex primer ministro haitiano y una supuesta espiral de tensiones, mientras crecen los problemas sociales, políticos y económicos de cada país.

La distracción parece ser el único objetivo de un tema cuyo epicentro no parece lograr atención de los ciudadanos de ambas naciones envuelto en la dura tarea de sobrevivir cada día en medio de la inseguridad, crisis económica, carestía de precios y delincuencia.

En el caso de la República Dominicana, cuya nación prohibió la entrada de Claude Joseph, alegando no es amigo de este país ni de sus autoridades por alegados e epítetos en contra de los dominicanos, la inseguridad pública campea en medio de la caída de los temas mediáticos de lucha contra la corrupción y transparencia.

El partido de Gobierno ha caído en una crisis por las exclusiones de varios dirigentes de su organismo de dirección, mientras el inició del año escolar parece encaminarse por la incertidumbre de falta de aulas, elevados costos de libros de textos, uniformes y útiles escolares.

De igual forma los planes de reducir el presupuesto a Educación y quitar recursos del 4% consignados por Ley, además de la creciente presión inflacionaria, alza de la tasa los intereses y otros problemas.

En cuanto a la diáspora dominicana, afectada por los problemas de la crisis en Estados Unidos, el Gobierno dominicano a elevado la tasa de interés por lo que miles de dominicanos que tienen prestamos pendientes deben buscar más dólares para pagar sus mensualidades en Dominicana.

Pero por si fuera poco, el déficit del gasto corriente y la balanza de pago del Gobierno lo están cubriendo al bajar el precio del dólar a 52 pesos, pero las ventas se mantiene a 54. de tal forma que el negocio es de los bancos y los que comercializan dólares.

Respecto a Haití, es todo peor, ni comida, ni gasolina, ni agua ni gobierno. lo que mejor pueden hacer es distraer a ambos pueblos.

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