El Centro de Inmunología Molecular cubano y una institución de investigación estadounidense se aliaron para facilitar el acceso a equipamiento y a los reactivos para propiciar el desarrollo del medicamento.

En Cuba avanzan los estudios del uso de la vacuna terapéutica contra el cáncer de pulmón Cimavax-EGF en convalecientes de covid-19. El objetivo es confirmar si este fármaco puede detener la progresión o evitar la fibrosis pulmonar derivada del coronavirus.

El Centro de Inmunología Molecular cubano (CIM) y el centro de investigación del cáncer Roswell Park en Buffalo, EE.UU., se aliaron para facilitar el acceso a equipamiento y a los reactivos para propiciar el desarrollo del medicamento. No obstante, el proceso de investigación se ha dificultado en distintas ocasiones por las relaciones políticas entre ambos países.

Cimavax-EGF es el fruto de más de dos décadas de investigaciones, con resultados satisfactorios en personas en estado avanzado del cáncer de pulmón. "Una forma de vida muy buena, es decir, los pacientes se reincorporan muchas veces al trabajo. Son pacientes que se recuperan de un cáncer de tumor avanzado, que podían tener una perspectiva de sobrevida en condiciones normales de muy corto plazo", dijo a RT el director adjunto del CIM, Kalet León Monzón.

"Me ha prolongado la vida"


La doctora Elia Neninger participó desde el inicio de los ensayos clínicos de la vacuna terapéutica y asegura que el medicamento tiene dos grandes ventajas: las pocas reacciones adversas y una solución a un grave problema de salud en la isla como es el cáncer de pulmón.

Miguel Creus, un paciente que empezó a recibir Cimavax hace 15 años, cuando la enfermedad se encontraba en la fase cuatro y la vacuna en ensayos clínicos, asegura que el fármaco le "ha prolongado la vida con un estado de salud satisfactorio", puesto que en la actualidad no tiene rastros ni de tumores ni de síntomas de la enfermedad.

Pero el impacto de la vacuna va más allá de la salud y es la protagonista de la única empresa mixta entre Cuba y EE.UU. El CIM y el centro Roswell Park crearon la empresa biotecnológica Innovative Immunotherapy Alliance con el propósito de insertar el fármaco en la sociedad estadounidense. Gracias a esta alianza, Cuba ha logrado acceso a equipamiento y reactivos muy difíciles de conseguir por las limitaciones del bloqueo, mientras que EE.UU. puede acceder a un medicamento con excelentes resultados y perspectivas.

"Por supuesto, el contexto político entre ambos países hace muy difícil esta colaboración. Nosotros, por ejemplo, en estos momentos no tenemos una vía fácil de obtener visados para ir a trabajar allá, el mismo intercambio de reactivo o equipamiento se nos dificulta", relata la gerente científica de Innovative Immunotherapy Alliance, Circe Mesa.

Otros estudios

Sin embargo, la colaboración no se detiene y Cimavax se sobrepone a los desafíos. En la actualidad hay ensayos clínicos que combinan a esta vacuna cubana con otros tratamientos exitosos contra el cáncer y se estudia sus efectos en personas de alto riesgo o pacientes en estadio inicial de la enfermedad.

Según algunos estudios, el cáncer de pulmón es el tercero más frecuente en EE.UU., pero el más mortal. Un alivio prometedor podría ser este fármaco cubano, un buen ejemplo de los beneficios que podrían obtener ambas naciones si tuvieran sencillamente, una relación normal. https://actualidad.rt.com/

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