El aumento de los precios del suministro en el Viejo Continente atrae "como un imán" las importaciones de gas licuado que "normalmente irían a otras partes del mundo", señala el periódico.

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Ante la actual crisis energética en Europa y la inminente llegada del invierno, sus países podrían luchar con Asia por los suministros del gas natural licuado (GNL). Así lo sostienen dos expertos en materia de hidrocarburos Daniel Yergin y Michael Stoppard en un artículo de opinión publicado el 3 de agosto en el diario The Wall Street Journal.

Los autores señalan que hoy en día se trata de una "guerra energética" en la que ya arrancó "la cuenta hacia atrás" ante la llegada del invierno. En este sentido, recuerdan que antes los suministros de gas rusos, que en 2021 representaron el 38 % del consumo europeo total, eran sostenibles, pasara lo que pasara a nivel político.

Sin embargo, en las últimas semanas se ha producido un considerable recorte de las entregas por parte del gigante ruso Gazprom, que tuvo que disminuir los suministros a un 20 % de la capacidad máxima por una serie de cuestiones técnicas agravadas por las sanciones occidentales impuestas contra Moscú debido al conflicto en Ucrania.

La situación incide en el alza de los precios de dicho hidrocarburo, unas siete u ocho veces superiores a la cifra normal, atrayendo "como un imán" las importaciones del gas licuado que "normalmente irían a otras partes del mundo", sostienen Stoppard y Yergin.

En particular, las exportaciones estadounidenses de GNL, que habitualmente se dirigen a los países asiáticos, este año han cambiado de rumbo, dado que dos tercios de las entregas llegaron a Europa, estima el artículo. Mientras, los suministros de GNL por parte de Rusia "podrían ser perturbados", advierten los especialistas. "Un repunte económico en China, al salir de los cierres de covid-19 o un invierno frío en Asia, establecerán una lucha con Europa por el suministro de GNL, lo que hará subir aún más los precios", pronostican.

Enumerando los esfuerzos de los países del bloque comunitario para intensificar la construcción y el uso de la infraestructura necesaria para el GNL, Stoppard y Yergin destacan que "ninguno de estos proyectos estará listo para este invierno o para el próximo", por lo que, por ejemplo, Alemania ya tuvo que volver a poner en marcha plantas eléctricas carboneras desactivadas, mientras que el canciller del país Olaf Scholz declaró esta semana que continuar con el uso de las últimas tres centrales nucleares "puede tener sentido" para paliar la crisis.

Según los especialistas, "la única respuesta importante" ante el panorama actual que le queda a Europa es la reducción de la demanda, algo que se materializó este 5 de agosto, cuando el Consejo Europeo adoptó la reducción voluntaria de la demanda del gas en un 15 %. La medida contiene varias exenciones en vista del rechazo que generó la propuesta inicialmente, lo que se manifestó en la postura de Grecia, Portugal y España, entre otras naciones.

Entretanto, el actual agravamiento de la situación energética en Europa se definirá por el factor del clima. "Esto es lo que ni el señor [presidente ruso Vladímir] Putin ni los líderes europeos pueden controlar. Pero hay una cosa en la que todos pueden estar de acuerdo: El invierno se acerca", concluyen.https://actualidad.rt.com/

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