Las fuerzas de seguridad observan en las redes sociales un aumento de la actividad relacionada con los temas más espinosos para la población.
Las autoridades alemanas temen que la crisis energética en el país derive en protestas masivas "radicales"
Manifestación contra las restricciones del covid-19 en Berlín, Alemania, el 1 de agosto de 2021
Abdulhamid Hosbas / Anadolu Agency / Gettyimages.ru
En los servicios de seguridad de Alemania cunde la preocupación ante el posible estallido de protestas radicales en un futuro próximo debido al aumento del precio de los combustibles, informó este sábado el diario Die Welt. En particular, temen que las protestas masivas que tuvieron lugar durante la pandemia puedan repetirse ahora, pues existe un potencial de radicalización en medio de la subida de los precios y al nuevo aumento de la morbilidad del covid-19. En este sentido, el jefe de la Autoridad de Protección Constitucional de Brandenburgo dijo que están siguiendo la situación "con ojos atentos y oídos abiertos".
Según la ministra federal de Interior, Nancy Faeser, "los enemigos de la democracia" esperan el momento oportuno para aprovechar el miedo de la población, distribuir "fantasías de fatalidad" y socavar la paz social del país. La funcionaria insistió en que los círculos extremistas buscan razones para tambalear la confianza en el Estado.
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En medio de la alta inflación, resultado del aumento de los precios de la energía, el Gobierno federal tomó esta semana la decisión de obligar a la población a sufragar las subidas extremas de precios, que aumentarán costos adicionales, hasta 1.000 euros para un hogar medio. Según el parlamentario Thorsten Frey, el estado "no puede compensar todas las cargas financieras". "Más deuda crea nuevas razones para una inflación aún mayor", añadió.
Por su parte, el ministro del Interior del estado alemán de Renania del Norte-Westfalia, Herbert Reul, dijo que cada vez en las redes sociales se publican más contenidos sobre la inflación, la crisis energética y el conflicto en Ucrania.
Las fuerzas de seguridad observan en las redes sociales un aumento de la actividad relacionada con los temas más espinosos para la población.
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Abdulhamid Hosbas / Anadolu Agency / Gettyimages.ru
En los servicios de seguridad de Alemania cunde la preocupación ante el posible estallido de protestas radicales en un futuro próximo debido al aumento del precio de los combustibles, informó este sábado el diario Die Welt. En particular, temen que las protestas masivas que tuvieron lugar durante la pandemia puedan repetirse ahora, pues existe un potencial de radicalización en medio de la subida de los precios y al nuevo aumento de la morbilidad del covid-19. En este sentido, el jefe de la Autoridad de Protección Constitucional de Brandenburgo dijo que están siguiendo la situación "con ojos atentos y oídos abiertos".
Según la ministra federal de Interior, Nancy Faeser, "los enemigos de la democracia" esperan el momento oportuno para aprovechar el miedo de la población, distribuir "fantasías de fatalidad" y socavar la paz social del país. La funcionaria insistió en que los círculos extremistas buscan razones para tambalear la confianza en el Estado.
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Por su parte, el ministro del Interior del estado alemán de Renania del Norte-Westfalia, Herbert Reul, dijo que cada vez en las redes sociales se publican más contenidos sobre la inflación, la crisis energética y el conflicto en Ucrania.

En Alemania se espera que el sentimiento de protesta agresiva aumente en invierno debido a la fuerte caída del nivel de vida agudizado por la creciente crisis energética. Esto sucede mientras el Gobierno germano adopta una política de sanciones contra los recursos energéticos rusos.
Alemania está viviendo un auge del descontento popular debido a una serie de dificultades, aseguró el presidente de la Oficina de Protección de la Constitución de la región de Turingia, Stefan Kramer, en comentarios a la cadena local ZDF.
"Tanto el conflicto en Ucrania, como el miedo económico existencial debido a la crisis energética y el descontento general con todo y con todos están jugando un papel cada vez más importante (…) Mi colega Müller, de Brandeburgo, se refirió acertadamente al llamado 'invierno de furia' que la gente espera. Esto es exactamente lo que registramos y observamos ahora", explicó Stefan Kramer.
Entre los problemas que amenazan a Alemania en un futuro próximo, Kramer mencionó la escasez de gas, las dificultades de abastecimiento, la alta probabilidad de recesión y el aumento del desempleo. El político prestó especial atención al empobrecimiento de la clase media alemana, que considera una peligrosa señal de una futura exacerbación de las protestas en el país.
"La experiencia de los últimos meses muestra un aumento de la agresividad hasta el punto de llamar a la violencia. Así que tenemos que estar preparados para que una situación de crisis emocional y existencial afecte a una gran parte de la población. Sabine Werth, fundadora de los bancos de alimentos Tafel en Berlín, declaró recientemente que cada vez son más las personas de clase media que llegan a los comedores e intentan conseguir comida aquí como clientes porque ya no pueden permitirse comprarla. Esta es otra señal preocupante, incluso la llamada clase media está en apuros y se siente amenazada", concluyó Kramer.

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